jueves, 22 de noviembre de 2012

Una promesa por cumplir



Yo le prometí a mi madre, que iría a visitar a mi padre en cuanto ella muriera. "No dejes de ir a visitarlo -me recomendó. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le va a dar gusto conocerte." Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo aun después de que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas. Es por esta razón que vine a Comala, en busca de mi padre, un tal Pedro Páramo.

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